Bombas y filtros para depuradora de piscina
Bombas, filtros y kits premontados para montar o reparar la depuradora. Si vienes a sustituir una avería, lo que necesitas saber está abajo; si estás montando la instalación de cero, empieza por el caudal.
Primero el caudal, después el modelo
El volumen del vaso dividido entre cinco te da los metros cúbicos por hora que tiene que mover la bomba. Cuarenta y ocho metros cúbicos, diez de caudal. Con ese número eliges, y no al revés.
Las potencias que manejamos van de media a dos caballos. Media y tres cuartos cubren piscinas pequeñas y medianas de uso familiar. El caballo es lo más vendido para vasos de 40 a 60 metros cúbicos. De caballo y medio para arriba entras en piscinas grandes o en instalaciones con mucha altura de aspiración, y ahí conviene revisar el consumo antes de decidir, porque la diferencia en la factura de agosto se nota.
Todas las bombas de piscina llevan prefiltro con cestillo delante del rodete. Es la pieza que recoge las hojas antes de que lleguen a la turbina y hay que vaciarla cada pocos días en temporada. Si la bomba pierde caudal de golpe, mira ahí antes que en ningún otro sitio.
El filtro tiene que ir a juego
Un filtro de arena de 500 milímetros de diámetro trabaja bien hasta unos diez metros cúbicos por hora. El de 600 llega a catorce. Emparejar un filtro pequeño con una bomba grande hace que el agua atraviese la arena demasiado deprisa, y lo que sale al vaso no está bien filtrado por mucho que el manómetro parezca correcto.
La válvula selectora es la que manda. Tiene seis posiciones y las dos que vas a usar de verdad son filtración y lavado. El contralavado toca cuando la presión sube entre tres y cinco décimas de bar por encima de la de trabajo limpio, y siempre con la bomba parada al girar la maneta: cambiar de posición en marcha se carga la junta interior, y esa reparación cuesta más que el filtro.
Apunta la presión que marca el manómetro el día que estrenes arena limpia. Esa es tu referencia. Sin ella no hay forma de saber cuándo toca lavar, y la mayoría de la gente acaba lavando por calendario en lugar de por presión.
Kits premontados y casetas
Un kit premontado trae la bomba y el filtro montados sobre la misma bancada y conectados entre sí. Ahorra trabajo de fontanería y evita el error clásico de dejar la aspiración con más recorrido del que la bomba puede vencer. Van bien para piscinas pequeñas y para sustituir un equipo antiguo sin rehacer la instalación entera.
Las casetas compactas enterradas son otra historia: llevan el conjunto dentro de un armario que se entierra junto al vaso y desaparece del jardín. Cuestan más y hay que preverlas en obra, pero resuelven el problema de dónde meter la depuradora cuando no hay cuarto técnico.
Puedes, pero rara vez conviene. Si el filtro es el mismo, subir el caudal empeora la filtración y aumenta el consumo sin que el agua quede mejor. Solo tiene sentido si vas a cambiar también el filtro o si la bomba original se quedaba corta de verdad, y eso se nota porque tardaba más de diez horas en recircular el vaso.
En vivienda particular, monofásica a 230 voltios, que es lo que tienes en casa. La trifásica a 400 voltios se reserva para comunidades, hoteles y piscinas públicas, donde ya existe ese suministro y las potencias son mayores.
Casi siempre entra aire por algún punto de la aspiración. Revisa que la tapa del prefiltro cierre bien y que su junta no esté reseca, que el cestillo no esté rebosando de hojas y que el nivel del agua cubra la boca del skimmer. Si el nivel está bajo, la bomba traga aire y no se ceba.
De tres a cinco años en uso familiar. Los granos se van redondeando y dejan de retener las partículas finas, y la señal es que la presión ya no vuelve a su sitio después de un contralavado. Nosotros no vendemos la arena, solo el filtro y la bomba.