Focos LED para piscinas


Lámparas LED del formato PAR56 para sustituir la bombilla del nicho, y proyectores de superficie para las piscinas que no lo tienen. En luz blanca y en RGB.

PAR56: el formato de siempre

La mayoría de las piscinas de obra españolas llevan un nicho empotrado en la pared del vaso de 300 milímetros, y dentro va una lámpara PAR56 a 12 voltios. Ese estándar no ha cambiado en décadas, así que si tu piscina tiene unos años, casi seguro es lo que necesitas.

La sustitución se hace sin vaciar. Se afloja el aro del foco, se tira del conjunto hacia fuera aprovechando el rollo de cable de reserva que quedó en el nicho, se apoya en el bordillo, se cambia la lámpara y se vuelve a meter. Media hora de trabajo y no hace falta bajar el nivel del agua más que un palmo, si acaso.

Qué se gana al pasar a LED

Una PAR56 halógena consume 300 vatios. La LED equivalente ronda los 12 o 15 y da más luz. Si tienes la piscina encendida tres horas cada noche de verano, la diferencia se paga sola en un par de temporadas.

Y hay una ventaja menos evidente: la halógena se fundía cada dos veranos y obligaba a repetir la operación del nicho. El LED aguanta muchísimo más, así que dejas de tener esa tarea en el calendario.

Blanco o RGB

El blanco da más luz útil por vatio y es lo que quieres si el objetivo es ver el fondo con claridad, por seguridad. El RGB cambia de color y tiene programas de secuencia, y transforma el aspecto del jardín de noche.

Ten en cuenta una cosa antes de decidir: el RGB se controla desde el cuadro, normalmente cortando y dando corriente en una secuencia concreta, y si tienes varios focos deben cambiar todos a la vez o quedará descompensado. Mezclar un foco blanco y uno de color en el mismo vaso no suele quedar bien.

Si tu piscina no tiene nicho

Los proyectores de superficie se anclan directamente a la pared del vaso, sin obra ni nicho empotrado. Son la solución para piscinas prefabricadas, para vasos de acero o poliéster y para cuando quieres añadir un punto de luz donde no había instalación previa. Necesitan igualmente su alimentación a 12 voltios.

Todo esto trabaja a 12 voltios, nunca a 230. Hace falta un transformador, y si estás sustituyendo una halógena por LED comprueba que el que tienes admite la carga: algunos transformadores antiguos no arrancan bien con potencias tan bajas.

No. El foco se saca del nicho con el cable de reserva y se apoya en el bordillo para trabajar en seco. Solo si el nicho está muy alto respecto al nivel del agua o el cable de reserva no existe habría que bajar un poco el nivel. Corta la corriente antes de tocar nada.

Con una piscina de hasta unos 8 por 4 metros, uno bien colocado suele bastar. A partir de ahí conviene poner dos, enfrentados o en la pared larga, porque con uno solo la esquina opuesta queda oscura y se pierde el efecto.

Si el nicho es del estándar de 300 milímetros, sí. Lo que conviene mirar es la tensión, que debe ser de 12 voltios en corriente alterna, y el tipo de conexión del cable. Mide el diámetro del aro antes de comprar si tienes dudas sobre la edad de la instalación.

Sí, y es una de las diferencias con la halógena, que se calentaba mucho. El LED disipa a través del agua y consume poco, así que puedes tener la piscina iluminada toda la noche sin que la factura se resienta ni el equipo sufra.